
Los días que estuvimos viviendo en Pudahuel nos hicieron meditar sobre la diferencias extremas que se dan una misma ciudad. Porque caminar por Peralito, por sus calles y casas no nos dejó indiferentes, nos cuestionó profundamente: ¿qué podemos hacer?, ¿cómo podemos desde nuestra realidad Tender la Mano?, ¿ qué habría hecho Jesús en nuestro lugar?.
Creo que el primer camino es fortalecer a los niños de la escuela en su autoestima y su deseos de superación, de soñar y de seguir adelante en la educación.
Como comunidad en el mes de agosto vamos a recordar al Padre Alberto Hurtado y creo que es un buen ejemplo para pensar que hacer hoy en Peralito.
Si tu te animas y te comprometes, quizás podremos hacer algo grande.
Termino con la frase del papa Juan Pablo II cuando vino a Chile y habló en la Cepal "Los pobres no pueden esperar"...
Víctor